UNADM. Liliana Hernández Estrada
22 de noviembre de 2014
Eje 4. Lectura y elaboración de textos académicos
Actividad 1. Lectura y escritura exploratoria
CONSTITUCIÓN DEL PODER HEGEMÓNICO PRIISTA
INTRODUCCIÓN
La intención del presente trabajo no es atacar, o en caso
contrario apoyar a ningún partido político, tampoco lo es dar puntos de vista u
opiniones personales sobre la política mexicana actual. Simplemente es un
ensayo en donde se intenta dar una de tantas explicaciones existentes a los 71
años de poder hegemónico priísta en el siglo XX, tiempo durante el cual llevó a
14 hombres a la silla presidencial: Emilio Portes Gil, Pascual Ortíz Rubio,
Abelardo L. Rodríguez, Lázaro Cárdenas del Río, Manuel Ávila Camacho, Miguel
Alemán Valdés, Adolfo Ruíz Cortínes, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz,
Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid Hurtado,
Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León.
La explicación que aquí se da se refiere a la
principal de las causas que permitieron al PRI llegar a tener tanto poder en
México por tan largo perÍodo de tiempo: la forma en que se creó (que incluso
muchos llegan a caracterizar como una "dictadura" haciendo alusión al
perÍodo del tiempo y al monopolio en el poder), para explicarla nos tenemos que
remontar a la época posrevolucionaria que se dió a partir de la década de los
20´s; en 1929 a su nacimiento como PNR,
en 1938 con el cambio a PRM y posteriormente en 1946 en donde
cambió a PRI, nombre que hasta la fecha lleva. Estas tres fases
constituyen el proceso de institucionalización de éste partido político. Se
hace referencia a sus orígenes, es decir como nació y la forma en que se fue
creando, comprende las características de su época, que tipo de gente agrupó,
sus antecedentes, de los cuales el más importante sería nada más y nada
menos que la Revolución Mexicana, y los
conflictos que la posrevolución causó,
la violencia, los grandes movimientos rebeldes que se dieron en esos
años, el caudillismo y sobre todo la
ambición de poder, además vemos que la primordial razón de ser del PNR, creado
en 1929, y primer antecesor del PRI, fue institucionalizar el poder en México y
unificar en cierta manera a los distintos
partidos políticos y grupo revolucionarios.
LAS TRES FASES DE INSTITUCIONALIZACIÓN DEL PODER POLÍTICO: PRN,
PRM Y PRI.
Para empezar se dará la definición que los diccionarios dan acerca
del Partido Revolucionario Institucional:
"Principal
fuerza política de México, fundado en 1929 con el partido Nacional
Revolucionario. Su denominación actual data de 1946, desde su formación ha
ganado todas las elecciones del poder ejecutivo y controla importantes sectores
de la vida Nacional."[1]
Cabe aclarar que en la
actualidad este concepto sufre un cambio; si bien nuevamente México está gobernado por el PRI, en las elecciones del 2000,
el PRI perdió la presidencia de la República. Lo reelevante en la
anterior definición, es que declara que desde su creación, este partido
político no había conocido la derrota, lo cual sabemos todos, pero ¿cómo el PRI
pudo adquirir tanto poder? ¿qué fue lo que le permitió gobernar tantos años?
¿de qué manera se pudo mantener como una fuerza hegemónica?. La respuesta a
estas cuestiones es que la causa escencial del poder hegemónico que obtuvo el
PRI radica en la forma en que se creó; fue un partido integrado originalmente
por élites, principalmente las
pertenecientes a la clase en el poder, es decir, personas que habían tenido una importante
acción en el conflicto revolucionario inicado en 1910, y que a lo largo de todo
el período habían participado
intensamente en la política del país. Es así como se empieza a dar una
institucionalización del poder político a lo largo de tres fases, formando lo
que fue un gran partido hegemónico.
Están presentes también sus orígenes, la manera en que surgió y esa forma tan
peculiar de darse las cosas, que ayudaron mucho a la consolidación del poder
político, por lo tanto, daremos lugar a desarrollar las tres fases de
institucionalización de este partido político, la primera con la creación del
PNR en 1929 manejado por el general Plutarco Elías Calles; la segunda con el
cambio al PRM gracias al general Lázaro Cárdenas en 1938, y que significó mucho
más que la diferencia de un nombre; y la tercera, cuando se transformó a PRI en
1946, nombre actual del partido, por orden del general Manuel Ávila Camacho,
que, aunque no fue muy significativa, tuvo algunos cambios.
CREACIÓN DEL PNR
Debido a la Revolución, el poder en México se encontraba muy
inestable durante lo que fueron las décadas de 1910 y 1920.
Al terminar la etapa de la lucha armada revolucionaria, había
muchos problemas económicos políticos y sociales. Un problema económico que
contribuyó a la creación del PNR fue la
crisis que originó la gran depesión mundial; problemas sociales también los
había, entre los principales estaban la reestructuración del movimiento obrero,
y el curso de la reforma agraria, pero de acuerdo con el objetivo de este
trabajo es necesario enfocarnos principalmente hacia los políticos para así dar los antecendentes a la creación del PNR. En
primer lugar había mucha ambición de poder, aquellos que habían sido
jefes revolucionarios o mas bien todas las personas importantes que habían
luchado por la causa de la Revolución, esperaban ahora su recompensa, es por
eso que la década de los veintes se caracteriza por la lucha extremadamente
violenta por el obtener el ansiado liderazgo. Están presentes principalmente
cuatro rebeliones trascendentes por la
disputa del poder político. Son las siguientes:
·
1920 Rebelión de Agua
Prieta. Carranza era presidente, se sublevan Adolfo de la Huerta y Álvaro
Obregón.
·
1923 Rebelión
Delahuertista. Adolfo de la Huerta se rebela al no ser elegido candidato presidencial por parte de
Obregón.
·
1927 Rebelión de Francisco
Serrano y Arnulfo R. Gómez. En contra de
Plutarco Elías Calles y principalmente de Obregón por su reelección a la
presidencia.
·
1929 La rebelión
Escobarista. Encabezada por Gonzalo Escobar con el objeto de tomar el poder
mediante las armas debido a la inestable situación del país y a las verdaderas
intensiones callistas detrás de la fundación del PNR.
Claro está que hay muchas otras revueltas en las que el ojetivo
principal no era la disputa del poder aunque si presentaron algunos intereses
políticos, tal es el caso de la rebelión cristera. Es por todos estos
problemas, que en esa década, uno de los principales objetivos que el gobierno,
en ese entonces ocupado por los sonorenses, se fijaron fue la estabilidad del
poder político, tanto interna como externamente.
Esta década estuvo marcada por serios problemas entre el centro y
los estados debido al fuerte centralismo que ejercía el poder ejecutivo, a lo
cual las demás entidades federativas estaban en total desacuerdo; también tuvo
mucho que ver el problema que el gobierno federal mantenía con el congreso.
Estos problemas del Gobierno-Congreso se originaron porque las cámaras de
diputados y senadores tuvieron mucha importancia ante la ausencia de un verdadero
sistema de partidos[2]. La
vida parlamentaria se animó por el choque de grupos, corrientes y alianzas en
torno a los dos polos más importantes del decenio: el obregonismo y el
callismo. Al morir Obregón, este problema se desató aún más.
El congreso de la Unión se convirtió en el lugar ideal para las
batallas de las corrientes obregonistas y callistas, y de la periferia contra
el centro. El gobierno federal no contaba con un grupo parlamentario propio.
Es por todo esto que se va haciendo necesaria la institucionalización
del poder. Ya el gobierno se había empezado a preocupar por institucionalizar
otros factores en el país: bancos, industrias, organizaciones obreras y
campesinas por medio de sindicatos, etc. Pero aún faltaba un rubro muy
importante: el poder político. Para tal objetivo, era necesesaria la unificación de todas las fuerzas políticas
heterogéneas por medio de la creación de un partido político de bases fuertes y
sólidas capaz de agrupar a un sin fin de pequeños partidos regados por todo el
país, de agrupar a todos los líderes, a los jefes revolucionarios etc., capaz
de terminar con los conflictos centro-estados y gobierno federal-congreso y así
formar un poder federal, aunque la verdadera tendencia de ese partido, sería
como lo demostraron sus hechos, centralizadora. Era necesario que el gobierno
se volviera civil, para que se disputara el poder de una forma política y legitimada y ya no por las armas. Esto ya
se vislumbraba desde Obregón, quien años antes tenía la idea de formar un gran
partido unificador, convicción que lo llevó a apoyar totalmente la creación en
1917 del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) a pesar de que el entonces
presidente Venustiano Carranza, no estaba de acuerdo. El PLC ayudó a Obregón a
dividir el congreso en 1919 en obregonistas (radicales) frente a carrancistas
(conservadores), lo que posteriormente le permitió derrotar a Carranza. Sin
embargo, el PLC no era lo suficientemente fuerte para constituir un partido de
verdadera unificación, por lo que Obregón tenía la idea de crear un gran
partido liberal que realizara todo lo que el PLC no había sido capaz de hacer
1. Los primeros antecedentes del PNR, aparte del PLC, surgieron entre los años
de 1917 y 1919 con la fundación de los partidos: Nacional Cooperativista (PNC), por Manuel
Aguirre Berlanga; el Partido Laborista (PL), como brazo político de la
Confederación Revolucionaria Obrero Campesina (CROM), y el Nacional Agrario
(PNA), por Antonio Díaz Soto y Gama, Aurelio Manrique, Rodrigo Gómez y Lauro
Caloca, todos antiguos zapatistas.
Ya para la década de los veintes los partidos políticos abundaban,
tanto los de carácter local, regional y
hasta nacional. Pero aún no había un partido institucional que fuera poderoso,
que unificara tendencias diferentes y que fuera representante oficial del
gobierno. Si unos apoyaban a Calles, otros a Obregón y algunos más tenían otros
representantes. El personalismo dominó
la vida política y alentó la abundancia de agrupaciones a tal grado que se han
llegado a identificar cerca de 8000 partidos en visperas de la fundación del
PNR[3].
Sin embargo no había un sistema de partidos que lograra una vida política
estable. Había mucha confusión y la lucha parlamentaria era permanente. Todo
esto aumentaba la necesidad de la creación e institucionalización de un partido
político aliado totalmente al gobierno: a esta demanda respondería la creación
del PNR en 1929.
Antes de que concluyera el gobierno de Calles, Obregón ya se
enfilaba por segunda vez a candidato presidencial, logra hacerlo y lógicamente
ganó las elecciones, aunque para esto tuvo que modificar la constitución. En
1928 es asesinado. Este acto provocó una fuerte crisis entre el grupo
gobernante. De la muerte de Obregón se derivó la formación del Partido Nacional
Revolucionario, al desatarse una fuerte crisis política entre los grupos
políticos, principalmente entre obregonistas y callistas debido a que los
últimos fueron culpados del crimen por los primeros. La salida que tomó Calles
fue postular al obregonista Emilio Portes Gil, como presidente interino y así
acabar con las sospechas. Pero el homicidio de Obregón significaba más,
demostraba la necesidad de institucionalizar el poder político para acabar con
la violencia en la disputa por el poder.
Más adelante Calles tendría la tarea de reunir los restos diseminados para
poder organizar un poder central, fuerte, que hiciera posible dar comienzo a la
modernización del país.
El presidente Calles
plantea crear el PNR para que México pase de ser ''un país de caudillos'' a
''un país de instituciones''. El 28 de noviembre se consolida el ''pacto
fundador'' con quienes integrarán el comité organizador del nuevo partido:
Emilio Portes Gil, Bartolomé Vargas Lugo, Marte R. Gómez, Manuel Pérez Treviño,
Adalberto Tejada, Manlio Fabio Altamirano, José Manuel Puig Casauranc, Agustín
Arroyo, Aarón Sáenz, Basilio Badillo y David Orozco, entre otros.
Debido a la ausencia permanente de Obregón, Calles pasó a tener
todo el poder, a pesar de que el callismo en esos años estaba debilitado.
Ahora bien, Calles procedería a empezar a formar el PNR. La
creación del PNR era indispensable para reordenar las fuerzas políticas y para
dar fin a todos los conflictos de grandes magnitudes que habían estado
presentes a lo largo de la década de los veintes. Como anteriormente se
mencionó, había muchos partidos en México, por eso la idea federativa era
necesaria, Calles se tuvo que apresurar para organizar la federación de
partidos.
Del 1o. al 5 de marzo de 1929, en Querétaro, se discuten y
aprueban los estatutos del PNR, que nace oficialmente el 4 de marzo,
identificándose desde su origen con las causas de la Revolución. Como fundador,
Calles controla el partido, aunque en los documentos oficiales queda el general
Manuel Pérez Treviño, y se lanza como candidato presidencial al general Pascual
Ortiz Rubio, primero en ganar unas elecciones a nombre de este organismo
político.
El PNR surge como un
partido de "comités" con una determinada escala jerárquica, en donde
la burocracia nacional del partido se hallaba en el comite Ejecutivo Nacional
(CEN). Es decir, el CEN se quedaba con
el control casi absoluto de las decisiones del partido.
Dentro del PNR se ubicaron todos los elementos del heterogéneo
grupo revolucionario.[4]
Dependía totalmente de Plutarco Elías Calles, nace con objetivos
ocultos de centralización y con su propósito de acabar con los caciques
locales, al menos con los que no acataran las ordenes del centro. La creación del PNR, representaba la
formación de una institución política nacional.
Y tal y como lo dice Rafael Segovia:
"El
partido fue pues, en sus orígenes, una coalición entre algunos jefes militares
y caciques, diversas organizaciones políticas estatales, y las asociaciones
obreras y campesinas subordinadas a ellos."[5]
Esto nos muestra claramente qué gente y grupos sociales agrupó el
PNR. También suplió la necesidad del gobierno de tener un partido nacional que
lo representara ante el país y el Congreso, es por tanto que desde sus orígenes
el PNR estuvo estrechamente vinculado al gobierno. El partido había pasado de
la condición histórica "del país de
un hombre" a la de "nación de instituciones y leyes" [6]
Fue el primer partido que surgió aparentemente como ya no dominado
por una sola persona, sino por un grupo de personas y que prometía un futuro
duradero.
El PNR ayudó a Calles a su consolidación como Jéfe Maximo de la
Revolución, con lo cual mantuvo su poder sobre los gobiernos de Emilio Portés
Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez.
DEL PNR AL PRM
En 1933 el PNR elige a su segundo candidato presidencial, Lázaro
Cárdenas del Río. El poder de Calles, el conocido "Jefe Máximo" había
dominado desde la muerte de Obregón a los presidentes que habían ocupado a
partir de 1928 el poder ejecutivo. Al llegar Cárdenas a la presidencia en 1934,
empieza a manejar una política populista agrupando principalmente a los
sectores obrero y campesino. Esto le ocasionó serios problemas con Calles al
ser sus políticas totalmente contrarias;
Calles optaba por reprimir a los
movimientos sociales. Estos problemas llegan
en julio de 1935 al rompimiento total con el Maximato y sus
simpatizantes, hay que aclarar que Cárdenas también llevo a cabo esta escición
debido a que la intención que manifestaba era la de darle a su presidencia una
base política y social propia. Ya eliminado políticamente Calles, el PNR que
había actuado siempre bajo la sombra del jefe máximo, quedaba por primera
vez subordinado al presidente de la
República.
Por todo lo anterior, sumado al hecho de que la participación de
los movimientos obrero y campesino había sido intensa y muy importante a partir
de 1934, se hizo necesaria la transformación del PNR, en una organización más
activa, en donde estuvieran representadas las fuerzas populares en que el
cardenismo quería apoyarse, tal y como lo dice Hector Aguilar Camín:
"…Hasta
ese momento, el partido oficial había sido, básicamente, la expresión de una
alianza electoral de líderes políticos locales y nacionales pero el meollo de
la política cardenista era la organización e incorporación al sistema de los
obreros y campesinos. Las organizaciones populares debían tener representación
directa en la estructura partidaria."[8]
Ya para fines de marzo de 1938 el PNR se transforma en el Partido
de la Revolución Mexicana (PRM) que agrupaba a cuatro sectores: obrero (CTM),
campesino (CNC), popular y militar. Esto
permitió la afiliación de un importante número de personas al PRM.
Y es así que el PNR, un partido de comités, cambia al PRM, un
partido de sectores, en el cual la clase política revolucionaria quedo
consignada a 2 sectores: el popular y el militar y por otro lado los sectores
obrero y agrario.[10]
El PRN a inicios del sexenio cardenista, estaba en contra de los movimientos
obrero y campesino. En 1935 como presidente, Cárdenas decide terminar con el
''partido de caciques'' y se busca el ''partido de masas''. El PRM busca ya
satisfacer las demandas obreras y campesinas pues el objetivo de Cárdenas era
convertir al partido en único promotor de las luchas de los trabajadores de la
ciudad y del campo,[11]
además planteaba agrupar en un sólo partido a todas las fuerzas sociales y
políticas.
Al crearse el PRM queda resuelta también la dualidad del poder,
que venía haciendo Calles en gobiernos anteriores. Se integraron y
disciplinaron todas las fuerzas sociales y políticas del país. El partido se
integra por completo al aparato estatal. Era una legitimación del Estado a
través de un partido y no mediante las armas
que logra armonizar la acutuación de todas las fuerzas sociales. A parte
de todo. Cárdenas emprendía una nueva visión del Estado, como partícipe y regulador
de la actividad económica.
El 22 de febrero de 1939 , el PRM lanza su primer candidato
presidencial, el general Manuel Avila Camacho. Miguel Alemán Valdés es nombrado
coordinador de campaña.
DEL PRM AL PRI
Con la elección del general Manuel Avila Camacho como presidente
de la República para el período 1940-1946, la estructura del Partido de la
Revolución Mexicana (PRM) sufrió profundos cambios, los cuales influyeron en la
vida de México pues comenzó a gestarse el sistema político mexicano, caracterizado
por el dominio de un solo partido y el escaso desarrollo de otras fuerzas
políticas.
Durante la administración del presidente Avila Camacho se aplicó
una política de "unidad nacional" - debida a la situación que
implicaba el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial -, ante la cual las
estrategias de movilización popular empleadas en administraciones anteriores,
perdieron su utilidad y fueron sustituidas por la gestión de instituciones
gubernamentales. Al término de la guerra en 1945, en México prosiguieron las
transformaciones para preparar al partido en los tiempos de la posguerra.
En 1945 el PRM lanza como candidato presidencial a Miguel Alemán
Valdés, primer civil luego de una secuela de presidentes militares.
Las bases para la transformación del partido estaban listas el 18
enero de 1946, así, el PRM cambió su
nombre a PRI (Partido Revolucionario Institucional) Los militares dan paso a
los políticos en el manejo del partido y del país.
Fueron varios los cambios
que hubo dentro del partido: desapareció el "sector militar", se
fundó el "sector popular" que agrupaba a la Confederación Nacional de
Organizaciones Populares (CNOP) integrándose a ella la clase media, se
reestructuró la Confederación Nacional Campesina integrándo a los pequeños propietarios;
y el "sector obrero" no modificó el tipo de integrantes que lo
componía. Entre las ideas que se conservaron de la anterior estructura del
partido se encontraban: la reforma agraria, la intervención del Estado en la
economía, y el mejoramiento de las capas sociales empobrecidas. Con esos
cambios en el partido, se lanzó como candidato presidencial al licenciado
Miguel Alemán Valdés, quien ganó las elecciones para el periodo 1946-1952.
Durante su administración se comenzó a organizar el sistema electoral. Así, en
1946 se formuló una ley electoral que reguló la existencia de los partidos
políticos en México. Sin embargo, el PRI fue el único partido que podía
satisfacer los requisitos de dicha ley. En el mismo año dos partidos más
obtuvieron su registro: el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Comunista
Mexicano (PCM). Esta legislación electoral se mantuvo vigente hasta 1964.
CONCLUSIONES
La estabilidad política fue uno de los objetivos primordiales de
los gobiernos que abarcaron la década de los veintes, sin embargo para que este
propósito se lograse del todo, tuvieron que pasar más de diez años, tiempo en
el que el proceso de institucionalización política estaba en marcha.
Como se ha afirmado a lo largo de este breve
trabajo, el poder que el PRI adquirió durante las ultimas siete décadas tuvo
mucho que ver con sus antecedentes. Vemos que en sus inicios y hasta después de
muchos años el PRI nunca tuvo una competencia fuerte que algún otro partido
político pudiera representar, así como se menciono anteriormente, nació como el
partido representante de la élite política revolucionaria, además desde su
creación siempre estuvo ligado a los intereses del gobierno. Su poder mucho
tiene que ver con la forma y las circunstancias en que se dio su formación. En
síntesis, fue un partido creado por el mismo gobierno posrevolucionario, fue la
respuesta a la institucionalización del poder político y a la necesidad de
estabilidad del mismo, agrupó muchas fuerzas políticas, sociales y económicas, estos entre otros factores son los que
propiciaron las condiciones que le ayudaron a ser el partido hegemónico durante
mucho tiempo.
Elegí
este tema porque siempre he tenido gusto por la historia, a mi consideración
arroja temas entretenidos y de fácil explicación y al mismo tiempo transmisión.
Para empezar a escribir partí por esquematizar de lo que realmente quería
hablar a su vez de la delimitación del tema, dividiéndolo en tres temas, al
final hice la introducción y las conclusiones.
BIBLIOGRAFÍA
·
Aguílar Camín Hector. "La Utopía
Cardenista 1934-1940". Pág. 151-153; 172-185
·
"Declaración de Principios". Documentos
Básicos del Partido Revolucionario Institucional. Pág 1-7
·
"Disciplina política y familia
revolucionaria" pág.50-83
·
Meyer, Lorenzo; Segovia Rafael y Lajous
Alejandra."Los inicios de la nstitucionalización" . Histroria de
la Revolución Mexicana 1928-1934. El Colegio de México. Primera edición
1978. México D. F. pág. 1-64; 105-146 y 273-293.
·
Mirón Lince, Rosa María y otros.
"Cárdenas en el poder II". Evolución del Estado Mexicano " tomo
II. Ediciones El Caballito. México D.F.
pag. 259-265.
·
Pellicer de Brody, Olga y Reyna, José Luis.
"El afianzamiento de la estabilidad política".Historia de la
Revolución Mexicna 1952-1960 .El Colegio de México. Primera Edición 1978.
México D.F. pág 37-44, y 107-111.
·
Sánchez Moreno, Manuel. "Radiografía del
PRI".Crisis Política de México. Editorial Extemporáneos. México D.F
1971. Pág 136-165.
.
[1] Diccionario Enciclopédico Oceáno Uno
[3] Ibid. pág 63
[4]El Colegio de México. Historia de la Revolución Mexicana
1928-1934. Pág 2
[5]Ibid. pág 9
[6] look.cit.
[8] Aguilar Camín, Hector. La Utopía Cardenista. Pág 174
[10] Disciplina política y familia revolucionaria, pag. 83
[11] Mirón Lince, Rosa. Cárdenas II, pág 259


